En República Dominicana se registran anualmente entre 170 y 200 casos de cáncer infantil, situación que preocupa a la población, tanto en la enfermedad, como en el costo del tratamiento que suele ser millonario y mayormente recae sobre los padres.
La señora Lupita González, puertoplateña y su hijo Joerlin Payero de 3 años quién padece cáncer desde los once meses de edad, son un vivo ejemplo de la tediosa situación que vive la clase social baja, al igual que Yajaira Paulino de Moca, madre preocupada por Bernan Medina de 10 años, quien el día 11 de noviembre del 2011 recibió la peor noticia, su hija padece cáncer y ya han agotado todos los recursos económicos para continuar el tratamiento que le corresponde.
Padres de escasos recursos, ha tenido que sacrificarlo todo por sus hijos hasta llegar al punto de vender todas sus pertenencias, empeñar sus casas para costearles el tratamiento a sus hijos y algunos también tiene que dejar de trabajar para cuidarlos.
La sobrevida del cáncer infantil ha aumentado de manera preocupante de un 50% a un 70 % en el país en los últimos años, casi nivelándose a las tasas de los países desarrollados.
En el 1997 la Sra. Xenia Gell de Álvarez y un grupo de damas de la ciudad Corazón decidieron a través de acciones benéficas con espíritu de servicio, responsabilidad y compromiso ayudar a aliviar el impacto de la carga física, emocional y económica de niños con cáncer, desnutrición, quemados y con VIH Sida.
Con los años El Voluntariado ha ido creciendo con la ayuda de instituciones relacionadas a los programas de desarrollo como El Shrinners, Hospital de Boston, Corazones del Cibao, Caminantes por la Vida, Phicicians for Peace, entre otros.
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